viernes, 4 de noviembre de 2011

Verles las caras.

Se abre el telón y aparece... una primera vez. 
Recuerdo hace un tiempo, cuando emitieron en Cuatro "Perdidos en la ciudad", que la familia española que acogía a la tribu himba les llevó a ver el mar. Yo no recuerdo la primera vez que vi el mar porque era bien pequeño cuando ocurrió, pero las caras de aquellos africanos era todo un poema.
Tenían miedo, estaban asustados. "Nunca había visto un río tan grande" decía uno. "No podía imaginar que el mar tuviera tanta agua" decía otro. Y es que si vienes de vivir en medio del desierto el mar, cuanto menos, debe impresionar.
Recordando sus caras pensé en cual pondría, por ejemplo, el primer hombre que consiguió hacer fuego por si mismo. ¿Y qué haría Edison cuando su bombilla funcionó?
¿Quienes fueron los primeros en descubrir el placer sexual? ¿Qué les dirían a los otros para que probaran? Igual de entusiasmados estarían, seguro, que el inventor del microondas. O no.
No lo sabemos ni lo sabremos nunca, desgraciadamente nunca podremos ver la expresión que cambió sus vidas (y las nuestras).

1 comentario:

TAQUI dijo...

Tiene fácil solución!! Inventa alguna cosa y convence al mundo que la necesita... Así sabrás que se siente y que cara pones!! jejeje...

Venga que tu puedes!!

Un besazo