lunes, 6 de diciembre de 2010

Finales de diciembre.

Se abre el telón y aparece… la Navidad.

Ya está, es oficial: estamos en Navidad. Los anuncios de regalos, de turrones, los villancicos y las luces de El Eszenario así lo marcan (Las de las calles y El Corte Ingles siempre han importado menos…).

Hay que empezar a pensar en los propósitos para el año que viene (yo espero acabarme El Conde de Montecristo en algún momento de mi vida) y elegir los regalos para la gente que se los merezca. Pero si hay algo que me gusta de estas fechas es cuando llega el fin de semana y las televisiones emiten películas de Navidad. Todo tan nevado, las familias tan felices… ¡Ay!. Si yo pudiera elegir me quedaría con Un padre en apuros (en la que Schwarzenegger se recorre toda la ciudad en busca de Megaman, el muñeco agotado que su hijo le ha pedido a Papa Noel) y con ¡Vaya Santa Claus! (en la que un padre, mientras negocia su divorcio, se convierte en Santa Claus y su hijo flipa en colores. Me gusta cuando se afeita la barba y, sin acabar casi, le vuelve a crecer). Por suerte o por desgracia estas dos pelis ya las han echado este año, así que tendré que pasar el resto de Navidades con otras.

Así que ya sabéis: disfrutar, cantar, regalar y comer. ¡Ya es Navidad!.

2 comentarios:

Yagoloro dijo...

¡Hola!

Pues no quedan nada más las luces, la verdad, :)
Quizás si hicieras que aguantasen más rato encendidas en lugar de hacerlas más parpadeantes quedarían mejor incluso, ^^
A mí lo que me gusta de la Navidad es el ambiente íntimo y familiar que se respira, que no sé por qué no es tan acentuado el resto del año como en otros meses...

¡Un saludo!

Fran dijo...

Están en modo party! Jajajaja!
Gracias por el consejo y por comentar! :D